30 sugerencias para ser felices

Recorriendo la senda, siguiendo los pasos que llevan a la felicidad.

Paso 1. Goza de las cosas sencillas

Una de las cosas mas sencillas y fáciles es proponerse disfrutar de los momentos simples del diario vivir. En tan solo veinticuatro horas una persona cualquiera tiene muchísimos escenarios maravillosos, que a veces le pasan desapercibidos. Observar un mágico atardecer o mirar el amanecer, contemplar el cielo plagado de brillantes estrellas. Descansar a la sombra de un árbol, jugar o acariciar a nuestra mascota, leer un libro o revista, mirar la TV, compartir un grato momento familiar a la hora de la cena.

Dar un paseo por la rambla y extasiarse mirando el mar y sino por el barrio, hay tantas pequeñas cosas que van cambiando y no nos damos cuenta. Como ser plantas que florecen o la caída de las hojas en otoño, es increíble las gamas de colores que nos ofrecen. Estas son cosas que no es bueno dejar pasar, son los eventos que le ponen sal a nuestra existencia y nos preparan para ser felices.

Disfrutemos del presente brindándole especial atención a las cosas simples de la naturaleza y de la vida. Esto nos hará sentir más satisfechos, que estar fantaseando con un futuro mejor, que tal vez nunca podamos ver. Son cosas o momentos sencillos, que no tienen un costo monetario, pero pueden darnos una enorme felicidad.

Paso 2

  • Descubre el placer de vivir al aire libre

No te engañes a ti mismo diciendo. ¡No tengo tiempo! Todo es cuestión de organizarse. Si planificamos nuestro día, siempre nos va a quedar algún momento para disfrutarlo al aire libre. Para que esto ocurra no es necesario hacer grandes cambios en nuestra vida. Recuerda que querer es poder.

Aunque solo pasemos diez o quince minutos por día en un espacio que no esta limitado por un techo, como un parque, una plaza o una playa,  podremos apreciar grandes beneficios. Si combinamos esto último, con una pequeña caminata, nuestra mente y cuerpo se relajarán, aliviando nuestras tensiones.

La actividad física en espacios abiertos, con luz solar, es buena para generar un estado de ánimo positivo y optimista, combatiendo los posibles síntomas de la depresión y la angustia. Cuando nos sentimos bien, contagiamos sin darnos cuenta a nuestro entorno con esa energía positiva. Por eso, no se priven de un  pequeño descanso al aire libre, verán que ayuda a ser un poco más feliz.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.

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Paso 3

  • Hagamos de nuestra casa un lugar de paz y armonía

Normalmente, en la época y sociedad que nos ha tocado vivir, sin importar la edad, tenemos tantas obligaciones que hacer fuera de casa, que cuando volvemos estamos exhaustos. Los papás trabajan todo el día, las mamás están a cargo de la casa, de los niños y la mayoría también trabajan. Los chicos van al colegio, a estudiar idiomas, al gimnasio y a aprender computación. Nadie escapa al estrés y la tensión exterior. Si eres uno de los que pasa mucho tiempo fuera del hogar. Nada será más sugestivo y seductor para ti, que llegar a casa y poder aflojarte, relajarte, sentirte protegido y seguro, como si estuvieras en un templo.

Por eso, es importante que dotemos a nuestra casa, no de lujos, pero si de objetos que nos hagan sentir cómodos y distendidos. De forma tal de convertirla, en un sitio en el que podamos gozar de paz y tranquilidad. No hay nada peor que pasar dos o tres horas sentados en una silla incomoda, por dar un ejemplo. Para alcanzar esa paz, subamos las persianas o corramos las cortinas para permitir entrar la luz natural, enciende las luces solo si son necesarias.

Toma medidas para evitar la contaminación sonora y ambiental. Aprovecha  los beneficios de las terapias de olores, como son las velas aromáticas, las esencias, ¡tú eliges! Siempre que podamos escuchemos una música suave y reconfortante, si es lo que nos gusta. Nosotros podemos crear un clima adecuado para que el lugar que llamamos hogar, sea un SPA privado de placer. Así conseguiremos relajarnos, bajando las tensiones, la ansiedad y el estrés. De esta forma se puede concebir un ambiente acogedor y tranquilo.

En ese lugar podremos tener la mente despejada y así, pensar cómo invertir nuestro momento libre en algo que consideremos provechoso. Puede ser compartirlo con las personas que son importantes para nosotros o pasar un tiempo a solas. Recordemos que el hogar es el lugar en el que, por lo general, pasamos más tiempo con las personas que más queremos.

Paso 4

  • Construye un proyecto para ser feliz

Para ser feliz,  hay que desear serlo. La felicidad la podrás encontrar únicamente si estas convencido de que quieres y puedes ser feliz. Primero hay que pensar cual es nuestra meta, para ver como se puede lograr. Si es necesario hacer un cambio en nuestras rutinas de vida, donde la felicidad sea realmente nuestra preferencia.

Para alcanzar el éxito en cualquier ámbito (familia, trabajo, estudio, deporte, etc.), es necesario tener un proyecto y un objetivo concreto. Para asegurarnos que tendremos  éxito en nuestro camino, tendremos que planificar el modo de llegar a sentir la felicidad.

Hagamos el ejercicio de escribir dos listas, primero una con las cosas que nos harían sentir bienestar y felicidad. Luego otra lista con las cosas que nos desagradan. Por ultimo propongámonos hacer realidad, aunque sea una sola cosa por vez, de las que nos hacen sentir bien y tratemos de ir eliminando aquellas  que nos hacen sentir mal. Otra opción es cambiar el ángulo de visión de las cosas que no nos gustan y verlas desde una perspectiva más positiva. Es un ejercicio que puede resultar obvio, pero da resultados excelentes.

Paso 5

  • Tengamos objetivos alcanzables

Alcanzar el bienestar físico y mental requiere de una buena planificación. Lo más importante para ser feliz, es plantearse objetivos reales y positivos. Es conveniente tener en mente objetos, momentos o personas que nos brinden satisfacción y que a su vez podamos decir “no” a aquellas que no nos  interesen. Recordemos  que son las pequeñas cosas las que le dan placer a nuestra vida y no el amontono de objetos adquiridos o compañías  que nos resultan irritantes o aburridas.

Por ejemplo: Si nos hace feliz pasar algún tiempo practicando deportes con nuestros amigos, pero no disponemos del suficiente tiempo, no debemos amargarnos.  Disfrutemos de menos cantidad de tiempo, pero pongamos calidad a esos buenos momentos y dediquémonos a pasarla bien. Los objetivos para encontrar la felicidad deben ser realistas, eficaces y adecuados. Así nos aseguramos de poder alcanzarlos y no nos frustramos en el intento.

Frases para reflexionar.

Tienes un ser humano a  tu cargo, esa persona eres tú mismo.

 A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir esa felicidad con el resto de tus seres queridos.

Paso 6

  • Prescindir de pensamientos improductivos

Si realmente deseamos ser felices, hay que hacer planes con metas realistas y además tener presente que no siempre es posible que todo salga como lo planeamos. Habrá imponderables y esto es normal, lo anormal es que no los haya.

Como no siempre se puede tener el control de todo lo que pasa a nuestro alrededor, es que hay que aprender a tolerar algo de frustración. Hay problemas que están mas allá de nuestra capacidad de resolución y si no lo vemos a tiempo, podemos quedar “enganchados”, tratando de encontrar una solución a algo que no la tiene y que nos va a hacer sentir mal. Consumiendo en esta actividad muchos de nuestros recursos que podrían ser utilizados en algo mas efectivo.

Una vez que aprendamos a controlar los pensamientos negativos que se nos cruzan por la cabeza, al no poder realizar determinada actividad, tendremos la actitud adecuada para seguir adelante. Afrontando la vida cotidiana con determinación y sin frustrarnos.

 

Paso 7:

  • Ocuparse de uno mismo

Algo muy común es que nos preocupemos por hacer felices a los demás y olvidemos, nuestro propio bienestar. A veces no nos damos cuenta que estamos priorizando otras cosas, en lugar de ocuparnos de disfrutar lo que hacemos.

Hay oportunidades en las que dejamos pasar un momento agradable, realizando tareas para que otros las disfruten. Estamos tan preocupados por el bienestar de los demás, que olvidamos lo más importante, ocuparnos de nosotros mismos.

Detengámonos por un momento y demos  prioridad a las cosas que realmente nos hacen sentir bien, de esta forma, estaremos  iniciando el camino hacia la  felicidad.

Es habitual que nos ocupemos primero en realizar las tareas y obligaciones cotidianas como son; el estudio, el trabajo, las tareas de la casa, los hijos, los padres ya mayores, en algunos casos hasta las mascotas están antes que nosotros. Para  luego, si queda tiempo, dedicarnos un poco a nosotros y por supuesto casi nunca queda. Si no cambiamos este orden perverso y ponemos en primer lugar el derecho a ser feliz con las  actividades que a diario realizamos, será difícil  lograrlo y por otro lado, nos angustiaremos con facilidad.

Como ya hemos dicho, si primero no nos preocupamos por nosotros mismos, no lograremos hacer felices a los que nos rodean, ni tampoco, podremos cumplir con nuestras obligaciones de forma placentera.

Frase para reflexionar

La felicidad no es un derecho, es un deber; porque si no eres feliz, no vives, sobrevives, convirtiéndote en esa persona amargada, envidiosa, rencorosa  y deprimida, que todos evitan, ya que hace desdichados a  los que la rodean.

Paso 8

  • Hay que reírse un poco de la vida

En general, por el solo hecho de estar vivos, tenemos una variada gama de tareas que realizar, muchas de las cuales o son neutras o no nos interesan demasiado. Intentemos ver esas obligaciones de manera positiva,  ver el  vaso de agua medio lleno y no medio vacío.

Si somos  conscientes de nuestros puntos débiles, de aquellas cosas que no nos gustan, podremos evitarlas o minimizarlas. Pero si debemos enfrentarlas y no salen como estaba previsto, lo mejor es una buena carcajada. La risa es la mejor forma de mantenernos en el camino de la felicidad. Demos un toque de humor a lo que hacemos, es una buena forma de ganarle espacio a la angustia, la tensión y el estrés.

Cuando nos reírnos de nuestros errores y de nosotros mismos, estamos haciendo sin darnos cuenta terapia contra la frustración y el mal humor. Si nos acostumbramos a mirar el entorno con cierto grado de optimismo, se nos hará más agradable el sendero a transitar. Los logros en nuestra vida, estarán marcado por cómo nos posicionemos frente a las situaciones problemáticas y la actitud que tengamos frente a ellas.

Paso 9

  • Descubramos quienes somos

Muchas veces la felicidad está a nuestro alrededor revoloteando, pero no somos conciente o no podemos verla con claridad.

Si no nos detenemos, aunque sea un instante, a pensar cómo hacer para que nos acompañe el máximo de tiempo posible, se nos termina escapando, como el agua entre los dedos de las manos.

Es bueno conocernos un poco a nosotros mismos y  utilizar nuestras virtudes y también nuestros defectos, para intentar sentirnos mejor, más felices. Si esa es realmente nuestra meta, hay que establecer una conexión con las situaciones que nos generan bienestar.

Aclaremos primero en nuestra mente cuales son nuestros verdaderos deseos, cuáles son nuestros miedos o cuales son las situaciones que nos angustian. Así podremos conocer de antemano, que cosas  deberemos evitar y cuales hay que buscar. Encontrar y mantener a la felicidad cerca de nosotros no es sencillo, pero tampoco imposible.

Por eso, para ser feliz comencemos por conocernos a nosotros mismos.

Paso 10

  • No seamos quejosos

Si estamos cansados de sentirnos amargados e infelices, sepamos que la búsqueda de la felicidad, no es un camino fácil de seguir, es una tarea continua, que requiere constante atención y esfuerzo. No es bueno sentarnos a quejarnos de todo lo que nos sale mal y entre lamento y lamento esperar que la felicidad nos caiga del cielo.

No desperdiciemos ni un solo minuto de nuestro tiempo, en lloriqueos y frustraciones improductivas. La felicidad no se logra  quejándonos de las cosas que no nos gustan o no nos salen bien, sino apreciando lo que si tenemos a nuestro alrededor. Somos nosotros los que tenemos el poder de dejar las lamentaciones a un lado y seguir adelante, tarde o temprano estaremos en el camino acompañados por esas pequeñas cosas que en su conjunto llamamos felicidad.

Paso 11

  • Valoremos lo que sí tenemos

Una buena técnica para saber donde estamos parados, que es lo que necesitamos y lo que nos gustaría, es una re-evaluación de  nuestras posesiones ya sean materiales o no.

Luego de ese inventario virtual, centrémonos en lo que si tenemos y dejémonos de quejarnos por lo que no tenemos.

Normalmente tendemos a mirar la vida desde la carencia, desde lo que nos falta, sobre todo con el dinero y con los objetos materiales. Esto se debe a la costumbre de compararnos con quienes tienen lo que nosotros no y con esta posición siempre nos va a faltar algo. Recuerden que la felicidad está en la manera de evaluar las situaciones y en las cosas simples de la vida y no en la posición social o económica.

Paso 12

  • Quiérase incondicionalmente.

Una forma de sentirnos felices es saber que hay personas a las que queremos y que a su vez somos importantes para ellos y nos quieren tal como somos. Pero esta situación es bastante improbable de que ocurra, si primero no nos queremos incondicionalmente a nosotros mismos. No podremos sentir amor y respeto por otras personas, si primero no nos ocupamos por sentir respeto y  amor por nosotros. Esta actitud además se vera reflejada como en un espejo y es la que nos hace “queribles’. La mejor manera de sentirnos bien, es hacer cosas que nos hagan sentir satisfechos. Amar a los demás y sentirnos amados es un componente clave de la felicidad. Pero nada de eso ocurrirá verdaderamente si no tenemos buena autoestima. La felicidad está directamente relacionada a la autoestima.

¿Qué hacer para aumentar nuestra autoestima? Pues aceptarse tal cual se es:

  • Aceptar nuestras cualidades y nuestros defectos.
  • Trazarse objetivos y metas realistas.
  • Dedicar más tiempo a uno mismo. Tiempos para reflexionar.
  • Tratar de encontrar en el día, ese momento para estar a solas con nuestros pensamientos y sentimientos.
  • Disfrutar y aprender de nuestra propia compañía.
  • Prestar más atención a nuestros pensamientos y sentimientos.
  • No ser derrotista: que prevalezca la actitud » yo puedo hacerlo».
  • No tratar de imitar a los demás. Ser uno mismo, genuino, autentico.
  • Estar orgulloso de ser quien eres, como eres y lo que eres.
  • Elógiate y prémiate por tus grandes logros, pero también por los pequeños.
    Son tus experiencias exitosas y tienes derecho e incluso deber de disfrutarlas.
  • Busca y encuentra tu talento y tus habilidades.
  • Crea y emite tus propias valoraciones, no vivas de los sentimientos y las valoraciones que los demás hacen de ti.

Anímate a cambiar, el poder está en ti.

 

Paso 13

  • Tengamos una vida saludable

Si nos preocupamos de tener un cuerpo y una mente saludable. Será más fácil encontrar la felicidad, pues nos estaremos alejando de las enfermedades. Cuando estamos enfermos, con problemas de salud, tensionados, estresados o deprimidos, no nos será sencillo encarar la vida de una manera positiva.

Para estar y sentirnos saludable tendremos  que tener en cuenta lo básico:

1) Alimentarse  bien y balanceado.

2) Entrenar nuestra mente, manteniéndola  activa.

3) Realizar ejercicio de forma regular y constante.

4) Descansar lo necesario y suficiente.

Si no respetamos estas necesidades básicas, nos estaremos alejando de a poco de la posibilidad de ser felices.

Paso 14

  • Gastemos bien nuestro tiempo.

Al despertarnos por la mañana, no saltemos de la cama  y salgamos corriendo al baño y a vestirnos. Es mejor hacerlo despacio, con serenidad.  Es preferible poner el reloj quince minutos ante, que andar a las corridas todo el día. Cuando actuamos con apuros, muchas veces inventados, duplicamos el esfuerzo necesario y corremos mayores riesgos de cometer algún error.

Es importante planificar y tener objetivos realistas, sabiendo cómo, cuándo y en qué vamos a invertir nuestro  tiempo y nuestras energías.

Dicho así suena fácil y muchos de Uds. dirán: “pero yo tengo este problema o este otro y es difícil mantenerme calmado y encontrar tiempo para descansar, para administrar mi energía”. Somos conscientes que no es fácil encontrar tiempo para las actividades que proponemos, pero si en nuestra mente decimos “no puedo” antes de intentarlo, cada día estaremos más lejos de lograrlo.

Aunque parezca mentira, me llevo más de un año de intentos lograr levantarme en la mañana con quince minutos más de tiempo, para vestirme y desayunar sin prisa. Pero el saber que la recompensa de pasar un día tranquilo y sin estrés auto-generado, sin andar corriendo a lo loco, vale el esfuerzo.

Nunca un minuto tendrá 59 ni 61 segundos, cada cosa a su tiempo y a su ritmo. Calmémonos, con tranquilidad, podremos empezar el día con mayores posibilidades de pasar bien.

Aunque en general no lo vemos así, nuestro capital más importante, es el tiempo que transcurre desde que nacemos hasta que morimos. Si será entonces importante no perder ni un segundo en cosas que no nos agraden.

Ninguno de nosotros, sabe a ciencia cierta cuánto más vamos a vivir, ya que podemos morir en cualquier momento y sin previo aviso. Por eso, es  primordial,  encontrar la manera de administrar nuestro “escaso capital”, en realizar aquellas actividades que nos hagan sentir bien, contentos. No pensemos en cosas extraordinarias o rebuscadas para esperar a sentirnos felices.

La felicidad  puede estar en una reunión con amigos,  un clima de trabajo ameno, un ambiente familiar agradable o un café caliente cuando hace frio.

Pensemos en esforzarnos para mejorar nuestra calidad y cantidad de vida. Generar nuevos y mejores vínculos vale la pena. No hay que desperdiciar nuestro tiempo con individuos negativos, pues nos convertirán en poco tiempo en personas improductivas e infelices, igual que ellos.

Recordemos aquello de: “agregarle vida a los años y no años a la vida. Si  podemos hagamos las dos cosas. ¡Vivamos más y mejor!”

Paso 15

  • Vivamos en el presente

“Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único”. Agatha Christie

El único momento en el que podemos hacer algo es en el presente. El pasado es un cúmulo de recuerdos felices y remembranzas amargas, que ya son parte de nuestra vida y que no podemos cambiar.

El futuro aún no ha llegado, y es difícil saber que nos deparará el destino.

Por lo tanto, no perdamos el tiempo: seamos felices ¡ahora! ¡Ya mismo!

Lo importante es vivir el presente,  no dejar las cosas para después, o peor aun no tener la valentía de hacer lo que realmente queremos hacer.

Aprovechemos el día, no permitamos que pase, sin haberlo vivido y aprendido algo, sin haber sido feliz, sin haber alimentado nuestros sueños.

No nos dejemos vencer por el desaliento, ni permitamos que nadie nos quite el derecho a expresarnos. No abandonemos nuestras ansias de hacer con nuestra vida algo extraordinario.

Hay veces en que parece que el viento soplara en contra, pero la vida continúa. Nosotros podemos aportar optimismo y sabiduría, nosotros podemos enfrentar ese viento en contra y  cambiar nuestro destino.

No permitamos que la vida pase por nosotros como un soplo, sin que la vivamos. Cuando al final de nuestros días miremos hacia atrás, lo haremos con la satisfacción de haber vivido plenamente y no con la impotencia de decir, ¿por qué no hice esto o aquello?

Lo mejor para sentirnos felices, es vivir cada día como si fuera el último, buscando la felicidad en nuestro interior. Si no vivimos el presente, nadie lo hará por nosotros.  ¿Por qué no vivimos y hacemos ya lo que deseamos?… ¿Qué estamos esperando?

¡La vida es aquí y ahora, que nada nos detenga, seamos lo más felices que podamos! ¡Vivamos hoy!

Paso 16

  • Administremos nuestra energía

“Para superar o evitar el estrés, en la medida de nuestras posibilidades, mantengamos el equilibrio en los aspectos importantes de nuestra vida; seamos moderados y no reaccionemos desproporcionadamente frente al menor estimulo, a veces cuesta un poco, pero por lo menos intentémoslo. Concedámonos un tiempo para descansar entre tareas, en la mañana, al medio día o en la tarde.

Si tenemos determinados trabajos que realizar y nuestra meta es “sacárnoslos de arriba” cuanto antes, entramos en el círculo perverso de pasar varias horas realizando actividades una tras la otra, corriendo de un lado a otro. Tratamos de hacer todo rápido, por lo que además, le sumamos estrés y ansiedad, gastamos toda nuestra energía en este proceso de hacer más en menos tiempo. Para que, cuando al fin terminamos, estamos agotados, gruñones  y solo pensamos en irnos a dormir, para al otro día: ¡hacer exactamente lo mismo!

Es bueno  saber cómo administrarse en todas las facetas de nuestra vida, no solo en el trabajo o con el dinero. Las obligaciones suelen ser fastidiosas cuando se convierten en una rutina monótona y arriba son estresante si son contra reloj.

Son esas personas que todos conocemos y solo viven dos días de los siete que tiene la semana: sábados y domingos.  De lunes a viernes no son dueños de su tiempo ni de su destino, no por las actividades que realizan, sino por su actitud frente a las mismas.  Pero lo peor, es que los domingos de tarde ya comienzan a amargarse porque al otro día es lunes y recomienza la serie interminable de tareas y corridas, estrés y ansiedad.

Con el tiempo, este tipo de vida nos va desgastando y poco a poco vamos perdiendo el interés en actividades que antes nos brindaban placer. Lo que nos gustaba hacer, como ser practicar algún deporte o ir a tomar mate al parque, lo consideramos un desgaste innecesario o estamos muy cansados para siquiera intentarlo.

Guardemos “algo de nosotros para nosotros”, para realizar actividades agradables entre tantas obligaciones, sino, ¿qué sentido tiene correr todo el día como hormiguita loca, si a eso se resume toda nuestra vida?

Paso 17

  • Tomemos quince minutos diarios para nosotros

Tomemos unos minutos para nosotros, es cierto que no siempre se puede, pero como decimos, por lo menos hay que intentarlo y tarde o temprano lo lograremos.  Todos necesitamos estar algún momento del día a solas con nosotros mismos. Puede ser en cualquier lado, es un momento en que somos realmente conscientes de nosotros, del entorno, del tiempo. Lo ideal sería  apagar el celular, la computadora, la televisión y si es posible irse a un lugar tranquilo, pero si no se puede, conformémonos con lo que tengamos.

Darle un respiro al cuerpo y a la mente por unos minutos, cerrar los ojos y desconectarse, puede no solo hacernos sentir bien, sino que también nos ayuda a reponer la energía gastada. Ese tiempo, podemos utilizarlo para oxigenarnos, estirarnos y relajarnos, aflojando nuestros músculos y liberándonos de las tensiones. Retornando a nuestras actividades con la diferencia de que  estaremos más distendidos, cómodos y mas propensos a sentirnos felices.

Paso 18

  • Tengamos una actitud positiva

Una característica de las personas felices, es despertar cada día motivados. Sabiendo que tenemos por delante un día nuevito, como un libro con todas sus páginas en blanco, pronto para ser llenado con nuestras experiencias. Lo más importante es entender, que en nosotros está el poder de documentar en él lo que queramos,   llenarlo con momentos que nos hagan sentir bien o no. Tratemos de construir una historia de situaciones agradables, sentimientos positivos hacia nosotros mismos y hacia el entorno.

En nuestro vocabulario  no pueden faltar las siguientes palabras o sentimientos:

  • Ser positivo.
  • Estar de buen humor.
  • No perder la capacidad de asombrarse.
  • Ser agradecido de lo que tenemos.
  • Sentirnos optimistas.
  • ¡No debemos olvidarnos de sonreír!

Si estamos  convencidos de que la felicidad es una meta posible, el sendero hacia ella será más sencillo y empezaremos a gozarlo desde el momento en que comencemos a transitarlo. La sensación será tan agradable, que al día siguiente, vamos a querer repetir la experiencia. De este modo, el sentimiento de bienestar, surgirá casi sin esfuerzo.

Paso 19

  • No hagamos los problemas más grandes de lo que en realidad son

“Cuando la vida te presente una razón para llorar, muéstrale que tienes mil razones para reír”.

Para ser felices es bueno tomarse la vida de manera más relajada. No pensemos que todo nos sale mal y somos unos desgraciados, por las pequeñas cosas que entorpecen nuestra vida cotidiana. Si nos olvidamos del celular en el trabajo, si el auto no tiene batería, perdimos el ómnibus, si la computadora no funciona bien o cualquier otro inconveniente que se nos presente. Debemos ser conscientes de que hay situaciones e imprevistos que no podemos anticipar, pero que tenemos que vivir con ellas.

Recuerden que no son las situaciones las que nos hacen infelices, sino lo que pensamos acerca de las mismas.

Tratemos de tomar una actitud positiva para afrontar estos inconvenientes, es seguro que los superaremos y volveremos a sentirnos bien.

-Si tiene solución. ¿De qué nos preocupamos? ¡Solucionémoslo!

-Si no tiene solución. ¿De qué nos preocupamos? Olvidemos y sigamos con nuestra vida.

 

 

 20

  • No generemos problemas

“Cada persona que conoces y con quien te relacionas, trae consigo una lección importante para ti, algo que vale la pena aprender o algo que deberíamos evitar. No somos jueces, ni fiscales, ni supervisores de la vida de los demás. Aprendamos discretamente la lección que cada ser humano representa, aprovechemos lo bueno de cada quien y procuremos evitar lo negativo, pero sin emitir juicios. Mejoraremos cada día un poco más”.

Si nos hemos propuesto ser felices, sepamos que nuestro objetivo es avanzar hacia nuestra meta y no detenernos en pequeñeces. Muchas personas generan permanentemente conflictos, ya que intentan de alguna manera llamar la atención.

Por ejemplo: Si quedamos atascados de una conversación desagradable, no nos quedemos presos tratando de tener la razón o de ganar el argumento.  A veces es mejor conceder algo de razón al otro, salir de esa situación y pasar a algo más placentero.

Tener una mente abierta y estar relajados, ayudará a no generar conflictos y que las discusiones sean provechosas. Una charla con opiniones diversas puede enriquecernos y ampliar significativamente nuestro horizonte de posibilidades. No desaprovechemos el aporte que el entorno pueda hacer en nosotros y evitemos perder energías de una manera negativa, tratando de tener siempre la razón.

Nosotros somos los conductores, los guías, el faro y la brújula. Somos, el motor y la hélice para nuestro desarrollo, avance y crecimiento. Somos los presidentes ejecutivos de esa importante empresa que es: nuestra vida

Hagámonos responsables de lo que decimos o dejamos de decir, actuemos con responsabilidad en lo que hacemos o dejamos de hacer.

Evitemos luchas innecesarias, que nos desgastan, estresan, ponen de mal humor y no tienen ningún beneficio. Al contrario, cuando esta forma de actuar se mantenga en el tiempo, los demás van a tratar de evitarnos, porque seremos personas que ven problemas por todos lados o porque siempre queremos tener la razón.

Nuestra vida sólo depende de nosotros y todos nosotros poseemos, en nuestro interior, las capacidades suficientes, para hacerla  agradable, tanto como nos  lo propongamos.

Paso 21

  • Delegar: un paso más cerca de la felicidad

Si nos consideramos imprescindibles, tenemos el boleto ganador a los malos momentos. Es casi imposible hacerse cargo y solucionar todos los problemas que nos rodean, no se puede estar en más de un lugar a la vez.  Siempre habrá personas que puedan realizar nuestro trabajo con la misma facilidad y muchas veces mejor que nosotros. Si no lo hacen, lo más probable es no les hemos dado opción de hacerlo.

Considerarnos imprescindibles, es una actitud que alberga cierto grado de soberbia y que denota un sentimiento de superioridad, que choca como dos trenes a 100 Km por hora, con el deseo de ser feliz. Probablemente el entorno también percibirá esa actitud y en general nadie se siente a gusto, con una persona que se siente superior en todo lo que hace.

Además, poder delegar tareas nos aliviará de algunas de nuestras obligaciones y podremos destinar más tiempo a ocuparnos de nosotros mismos. Recordemos que conseguir tiempo para realizar tareas que nos den satisfacciones, debería ser una prioridad, si buscamos ser felices.

 

 

Paso 22

  • Vacaciones: Necesarias e imprescindibles

Las vacaciones más que un derecho, deberían ser un deber. Es una forma de permitir que tanto nuestro cuerpo, como nuestra mente, se “desconecten” por un tiempo y salvaguardar nuestra integridad física y mental.

Cuando llega diciembre, sentimos la fatiga y el cansancio acumulado de haber trabajado duramente todo el año. Por eso pedimos a gritos un período de paz y de relajación, dejando por un tiempo las obligaciones cotidianas.

Durante el tiempo de asueto, intentemos hacer cosas bien diferentes a las que hacemos habitualmente. Si nuestro trabajo es sedentario y monótono, practiquemos algún tipo de actividad, todos los días hagamos algo diferente o vayamos a lugares nuevos.

Pero si nos encontramos en la otra punta del espectro y nuestra vida cotidiana es de por si es bastante estresante. Busquemos un lugar tranquilo, donde tengamos posibilidades de descansar, leer un libro o no hacer nada. Si no tenemos ahorros suficientes, podemos tomar “vacaciones de hogar”, pueden llegar a ser muy divertidas si nuestra consigna es pasarlo bien.  En nuestra ciudad casi nadie vive muy lejos de la playa o algún parque.

Si está a nuestro alcance, planifiquemos un viaje a algún lugar que no hayamos ido antes. Unos buenos días de vacaciones nos darán las fuerzas necesarias para recargar energías y nos ayudarán a enfrentar el nuevo año mejor preparados para ser felices.

 

 

Paso 23

  • Saquemos provecho de las críticas que nos hacen

Si en el trabajo, en los estudios o en casa, critican nuestro accionar, no debemos preocuparnos demasiado. Es normal que nos sintamos un poco molestos cuando nos señalan nuestros errores y nos muestran otras maneras de hacer las cosas. Es bueno acostumbrarse a escuchar los argumentos de los demás y no tomar las críticas de nuestro entorno como algo personal. Todos podemos aprender de las opiniones diferentes a las nuestras. Sepamos escuchar, procesemos toda la información y recién después, tomemos alguna posición al respecto.

Hay oportunidades en que las críticas que recibimos en realidad no nos aportan nada, pero en algunos casos escuchar a otros, puede darnos la solución que se nos esta escapando. Podemos aprender de nuestros errores, cambiar a tiempo y mejorar lo que veníamos haciendo o vamos a empezar a hacer.

  • Frase para reflexionar

“No somos jueces ni fiscales de la vida de los demás, aprendamos discretamente la lección que cada ser humano representa. Aprovechemos lo bueno de cada quien y procuremos evitar lo malo o no muy bueno, tratando de no emitir juicios”.

En el peor de los casos, tomarse a bien las críticas, incluso si esta son mal intencionadas, nos ayudará también a conseguir nuestro objetivo de ser más felices.

“El único juicio que debe preocuparnos sobre nuestros accionar, es el que emitimos nosotros, sobre nosotros mismos”.

 

Paso 24

  • Actitud positiva frente a los cambios

 

No nos olvidemos que se necesita una actitud positiva para enfrentar los cambios

que se nos presenten, ya sean profesionales como personales.

Una mente abierta al cambio siempre ayuda.

  • Algunos pasos para realizar cambios positivos en nuestra vida.

 

  • Realizar un análisis, un reconocimiento de nuestras fuerzas y flaquezas, en que actividades somos buenos y en cuales no.

 

  • .Aprender a convertir nuestras debilidades en fortalezas.

 

  • Luego, aceptar que hay cosas que no nos salen del todo bien, que hay que cambiar, una buena forma es encontrar nuestra motivación personal. Saber que nos lleva a realizar tal o cual actividad. Trabajar sobre las debilidades, utilizando nuestro talento y

 

  • Lo constante en la vida es su inconstancia. Puede parecer trabalenguas pero es cierto, nada dura mil años ni hay cuerpo que lo resista. No es conveniente pensar que por que algo fue así hasta ahora, significa que lo va a seguir siendo. El destino puede llevarnos por caminos que ni siquiera soñábamos con recorrer. Si algo cambia, tratemos de ver como podemos adaptarnos y si la situación lo permite, utilizar dichos cambios a nuestro favor.

 

Es posible que la vida tranquila que llevamos, sin sobresaltos, con un trabajo  agradable y estable, por una situación fuera de nuestro control, pueda dar un giro drástico y violento.

Demos a nuestra vida una oportunidad para adaptarse a las nuevas situaciones, tratando de superar los cambios de manera positiva.

Siempre que una puerta se cierra, es casi seguro que vamos encontrar otra entreabierta. Es importante no perder el rumbo, tratando de adaptarse a las nuevas circunstancias.

Paso 25

  • Pidamos ayuda si la necesitamos.

No dudemos ni un segundo en pedir ayuda, si nos encontramos ante situaciones complejas, que exceden nuestros conocimientos o no podemos hacernos cargo de ellas. Todos en algún momento nos encontramos ante situaciones que nos desbordan.

Es normal que no dispongamos de tiempo o conocimiento para realizar determinada tarea correctamente, lo anormal sería saber cómo solucionar TODOS los problemas que se presenten.

Este es el momento de solicitar ayuda, esto nos evitará entrar en el círculo vicioso de: no poder resolver el problema, angustiarnos, estresarnos y estar menos preparados aun, para encontrar una solución o que estemos ante un problema mayor que cuando empezamos.

Pedir ayuda no nos hace débiles o incapaces, muestra que nosotros como todos, tenemos nuestros límites y que somos humanos.

 

 

Paso 26

  • Los libros de autoayuda

Los libros de autoayuda se han convertido en el género que tiene mayor venta en los últimos años. Pero comprar un libro de autoayuda y ponerlo en la mesita de luz, no nos garantiza que vamos a ser más felices, más exitosos o más populares. Menos aun si no los leemos. Si los leemos, serán solo el punto de partida para abrirnos las puertas hacia otras opciones, enseñarnos determinadas estrategias y motivarnos a alcanzar nuestras metas.

Es como cuando aprendemos a caminar, nuestros padres luego de guiarnos en los primeros pasos nos dejan avanzar solos. Es en ese momento cuando podemos buscar nuestro propio camino para sentirnos más felices.

Un libro de autoayuda es como un manual técnico o una guía de bolsillo si se quiere, pero sus lecciones o consejos no funcionan, si el que lo lee no se compromete a llevarlas a cabo.

 

Es un gran paso adquirir un libro de autoayuda, porque implica que hay algo sobre lo que tenemos curiosidad  o con lo que no nos sentimos cómodos. Pero para sacar el mejor provecho de un libro,  hay que trabajar en el cambio de: nuestros pensamientos,  nuestros viejos  hábitos y rutinas. Esto si cambiará nuestra vida para siempre. 

Paso 27                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

  • Adiós a los sentimientos negativos

Si deseamos cambiar nuestro estilo de vida, porque no nos sentimos cómodos, porque sentimos que algo no funciona bien. Algo en lo que deberíamos pensar, es en cambiar esos pensamientos negativos que nos revolotean en la cabeza por otros más flexibles y positivos.

Si estamos todo el día acompañados por emociones como: la ira, el egoísmo, la visión de túnel (solo ver lo malo),  la envidia, la culpa, el odio, el miedo y el pesimismo, no sacaremos nada bueno. Porque estas emociones nos tienen rodeados y vamos a tender a reaccionar de acuerdo a lo que estamos sintiendo. Son pensamiento que tendremos que trabajar, para que poco apoco dejen de ser parte de nuestra vida.

Esta actitud negativa es mala consejera en la búsqueda de la felicidad. Un cambio en dirección a una postura mas optimista y positiva frente a la vida y a las situaciones problemáticas es lo que buscamos, de eso se tratan estos treinta pasos.

Recordemos que la energía, tanto positiva, como negativa, se contagia, se propaga y se refleja como en un espejo.

Somos nosotros los que decidimos como vivir nuestros días, felices o infelices. Tenemos el poder de elección.  ¡¡Usémoslo bien!!!

Paso 28

  • Conocer nuestros objetivos, buscar su coherencia y medir su progreso.

En primer lugar debemos tratar de proponernos metas realizables e ir aumentando progresivamente nuestros desafíos. Una persona con objetivos claros será capaz de establecer sus propias metas, intentando evitar las influencias del entorno social y familiar que la desvían de su propósito.

Podemos decir que si tenemos claras  nuestras metas y además trabajamos con el propósito de lograrlas a nuestros tiempos y velocidad, estaremos más cerca de lograr realizarnos como persona.

Es así que, nos convertiremos en personas cuyos sentimientos, pensamientos y acciones son congruentes entre sí, no nos generaran conflictos y habremos logrado la tan ansiada armonía interior.

Es lógico pensar que los desafíos para lograr nuestras metas pueden variar a medida que se avanza, pero si ante el primer obstáculo ya se desiste. Sin saberlo, estaremos generando una autoestima baja y seremos responsables de nuestra desdicha.

Nuestras metas deberían ser coherentes, evitando que existan contradicciones entre ellas, de esta manera iremos construyendo nuestro propio proyecto de vida, Prestar atención y medir nuestro progreso es importante, porque nos indica si debemos seguir adelante, como venimos actuando o hacer algún cambio.

La felicidad esta también, en que nuestra vida no sea sólo un cumulo de cosas que nos pasan, sino también un conjunto de situaciones y vivencias que planeamos y deseamos que nos sucedan.

Paso 29

  • Todos tenemos el derecho a ser felices

Nos cuesta asumir que ser feliz es un derecho que todos tenemos. Nadie podrá ser medianamente feliz, si no tiene una buena autoestima,  si no tiene amor propio y si no reconoce aquellas cosas que le hacen verdaderamente feliz.

Cuando nos detenemos a pensar y a toma conciencia de las cosas que pueden llegar a hacernos felices, recién estamos comenzando a recorrer el camino hacia nuestra felicidad. Repasar  nuestros deseos y  nuestras necesidades  básicas, hará que pensemos en aquellas cosas que nos provocan goce y satisfacción. Es así, que  podremos incorporar esas cosas valiosas para nuestra vida con mayor facilidad y obtener sensación de plenitud.

Por ejemplo:

  1. Seamos conscientes de nuestros propios sentimientos y de los sentimientos de los demás.
  2. Mostremos empatía y comprendamos los puntos de vista de las demás personas.
  3. Hagamos el esfuerzo de controlar de forma positiva los impulsos emocionales y las conductas irracionales.
  4. Plantémonos objetivos positivos, realistas y alcanzables, luego tracemos planes para alcanzarlos.
  5. Utilicemos todas nuestras dotes sociales positivas a la hora de relacionarnos.

Normalmente, tendemos a ponernos demasiadas tareas y metas en nuestra vida, en general le otorgamos mayor importancia a aquellas que no son prioritarias para obtener nuestra felicidad.

Aprendamos a diferenciar lo importante, de lo urgente. Casi siempre estamos corriendo detrás de las urgencias y dejamos de lado las cosas realmente importantes.

 Dejemos de correr y preocupémonos por lo que realmente nos importa.

La felicidad solo vive en el presente. No perdamos tiempo  preocupándonos por el pasado, (es imposible cambiarlo, usémoslo de experiencia), ni nos pongamos nerviosos por el futuro (tengamos metas, pero vivamos paso a paso). Pasado y futuro, son variables que no podemos  manejar.

Un buen principio para lograr la  felicidad, es saber que no podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor. Una vez que logremos internalizar ese concepto, seguramente nos sentiremos mucho mas aliviados y en paz.

Disfrutemos  de las cosas sencillas de la vida. Si entendemos eso, habremos dado un gran salto en nuestra búsqueda de una felicidad duradera.

Paso 30

  • Repasando y resumiendo

Teniendo en cuenta lo hemos venido diciendo hasta ahora. Podemos decir, que para ser un poco más felices cada día, es bueno aprender a tomar los contratiempos como oportunidades y no como algo horrible y espantoso.

Cada situación problemática, podemos convertirla en un desafío y buscar soluciones alternativas, que nos ayuden a crecer y no caer en el enfado y la frustración.

Se trata de modificar nuestra forma de percibir lo que hacemos, de tomar consciencia de los desafíos que se nos ofrecen cada día, ver nuestras metas y evaluar los resultados, ya sean positivos o negativos. Así, podremos saber si tenemos que modificar algo para acercarnos más, a poder cumplir con nuestros proyectos de vida.

Por supuesto, hay trabajos o relaciones mejores que otros, por ello, no sólo es importante nuestra forma de ver la situación, sino la situación en sí. Hay veces, en las que será necesario cambiar y buscar otra situación que cumpla con las características, que nos posibilite desarrollarnos como personas.

La idea es que no estoy atado a un trabajo, relación o situación en los que me encuentro  actualmente. Puedo poner mi mejor buena voluntad, pero si estos tienen características que me molestan o no me satisfacen, soy yo quien tiene el poder de dejarlo, cambiarlo o buscar otro que se adecue a mis expectativas

No estamos hablando de relativizar los contratiempos y que los problemas solo tienen consecuencias positivas para nosotros. Los problemas son problemas, más o menos graves, pero es mejor enfrentarlos, tratando de encontrar la mejor solución entre las que tenemos disponibles.

Tampoco tenemos la obligación de sufrir mientras el problema no es resuelto. En la mayoría de los casos, ese sufrimiento no sólo no conduce a una solución, sino que impide que podamos llegar a ella.

Esto es aplicable a todos los ámbitos de nuestra vida y como hemos venido diciendo se logra con: pensamientos positivos, siendo respetuosos con nuestros deseos y planes, queriéndonos mucho, respetando el entorno en que vivimos y siendo tolerantes con los derechos de los demás.

Por último, aunque no menos importante, esta actitud positiva, de amor y  respeto es lo que  nos ayudará a sentirnos mejor con nosotros mismos, nuestro entorno y transcurrir nuestra vida siendo mas felices y propiciando la felicidad de los demás

 

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