No necesitas gritar; necesitas expresarte.
No necesitas oír; necesitas escuchar.
No necesitas drogas sintéticas; necesitas arte.
No necesitas estimulantes; necesitas un abrazo.
No necesitas TV; necesitas poesía.
No necesitas comprar; necesitas naturaleza.
No necesitas juzgar, necesitas empatía.
No necesitas religiones; necesitas hacer preguntas.
No necesitas pareja; necesitas amor propio.
Te necesito. Me necesito.
Por encima de todo necesitas paz interior, lo que requiere armonía entre lo interno y lo externo.
Haz lo que crees y cree en lo que haces.»